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Olga Patricia Vesga Rueda
Gerente General Lavco

Javier:  Me encuentro Con Olga Patricia Vesga Rueda y hoy vamos a hablar de la mochila empresarial.  Yo le voy a regalar una mochila de la cultura U’wa.  Este pueblo la ha tejido por miles de años, así como ha tejido su estrategia política y organizacional.  Ahora le voy a preguntar precisamente ¿qué significa tejer la estrategia organizacional y hacer empresa en Santander como quien teje una mochila?, ¿cuáles son los hilos con los cuales se teje esto?

Olga: Bueno, pues la estrategia empresarial más que una bella mochila yo la asimilaría con una tela de araña.  (Observa la mochila) Me gusta esta estructura porque ojalá se generaran contenidos tan uniformes como esto.  Generalmente lo que se trabaja en temas de estrategia empresarial depende del tipo de emprendimiento al que usted le haya apuntado. Depende del sector en el que usted esté y depende también de la suerte que se tenga para poder arrancar con las personas apropiadas.

 Javier: ¿Cuál ha sido el caso de Lavco?

Olga: Lavco es un ejercicio atípico de empresa. Esto es una compañía de familia y en la segunda generación estamos unas personas que no tenemos nada que ver con el sector.  En su origen la empresa fue creada por personas que no tenían mayor nivel de formación, o sea no eran ingenieros, pero al menos eran personas técnicas.  Con don Armando y su hermano arrancó toda una historia metalmecánica en los años 60.  Como Lavco empezamos en 1991, pero quienes estamos hoy al frente, somos odontólogos liderando metalmecánica.  Entonces el resultado es absolutamente una tela de araña y no una mochila tan perfecta como esta.

Javier: Bueno y entonces, ¿cómo es que aparece esa tela de araña?

Olga: La estrategia empresarial surge de ir evolucionando, de ir creciendo.  Surge del reconocimiento de las cosas en las que se sabe y sobre todo en las que no se sabe, tratando de corregir ese no saber a punta precisamente de rodearse muy bien.  Las asesorías apropiadas, el personal apropiado hacen que el gerente tenga una visión y una perspectiva de negocio mucho más amplia que la que tendría un gerente tradicional en el clásico modelo de circo, en el que el gerente hace absolutamente de todo.

En Lavco ya llevamos 24 años, pero consideramos que la parte importante de la compañía ha sido la de los últimos 10 años, en los que manejamos unos niveles de gestión mucho más organizados.  Esta estrategia ha contemplado diferentes etapas evolutivas del negocio en términos de mercados, por ejemplo, el enfoque internacional marca mucho una compañía.  Otro tema es la evolución en calidad y los diferentes segmentos de clientes que se atienden. Nosotros manejamos básicamente dos grandes segmentos; el automotriz tradicional que no es tan exigente y el sector industrial con un nivel de exigencia altísimo.  El hecho de apostar por ellos y trabajar para ellos nos ha hecho crecer mucho como organización.

Javier: ¿Cuál es la metodología de Lavco para poder sostener esa estrategia?

Olga: Lavco maneja unas herramientas básicas de gestión empresarial. No somos muy sofisticados, manejamos básicamente un grupo de indicadores, una formulación estratégica que se revisa anualmente.  Además, con cierta frecuencia nos hacemos unas auto-evaluaciones bien importantes procurando estar al tanto de nuestro negocio, de nuestro sector y de la coyuntura país.

Javier: Empresas como Lavco ¿tienen la posibilidad de actualizarse tecnológicamente con mejores herramientas?

Olga: Nosotros somos manufactureros y la tecnología para nosotros es muy costosa.  Las empresas de servicios pueden tener mucho más acceso a todas estas tecnologías relacionadas con la comunicación.  En nuestro caso, lo manufacturero tiene una tecnología básica.  Nosotros hemos cambiado de una manufactura absolutamente convencional, de tornos convencionales, de equipos casi que hechos in house, a mano muchos de ellos.  Hemos hecho cambios tecnológicos, básicamente tecnología de producción, equipos, por ejemplo CNC, mejoras de Sofware y otras que sobre todo han tenido lugar, de los últimos 3 a 4 años.

El acceso para un empresario es absolutamente terrible, hay prácticamente cero ayudas en términos de costes de financiación para su mejoramiento tecnológico, de asesoría en ese sentido.  La gente podría creer que es tan sencillo como que yo compro una máquina,  que yo tenía una máquina X y ahora compro una máquina Y, y cambié como empresa.  Eso no es cierto, los cambios tecnológicos tienen que ir unidos a cambios organizacionales.  Por decir algo, para nosotros pasar de tecnología convencional a CNC implicó cambiar el coordinador, capacitar nuestro personal, traer otra serie de cambios en competencias a todos nuestros perfiles, modificar los perfiles de muchos cargos, modificar el proceso mismo.

No es tan sencillo y si las políticas de gobierno como tal, no favorecen ese tipo de cosas, nos hacen la vida todavía mucho más complicada.  Eso es lo que hemos percibido nosotros como empresarios.

Javier: El camino que usted me muestra es de dificultades, entonces, cuénteme desde su experiencia como tejedora de la organización ¿qué significa ser empresario?, ¿qué características debe tener un tejedor empresarial para que no se le dañe el tejido, ni se le enrede la pita?

Olga: Yo diría que el genuino empresario, el que produce, transforma y sirve de una u otra forma, le asiste un interés verdadero y honesto de cambiar la sociedad.  El empresario cambia la sociedad porque cuando la ve y detecta problemas no se sienta a quejarse, se sienta a buscar una manera de hacer mejor las cosas.  Además le asiste un sentimiento de generosidad y de compromiso terrible que de pronto la gente no logra percibir; hacia sus empleados, hacia ser cumplidor, hacia poder atender sus proveedores.  Ese es el empresario que yo conozco.

Si fuera solo conocimiento, y lo digo con todo el respeto a las universidades, los doctores de las universidades serían empresarios.   Nadie puede decir que sabe más de metalurgia que un doctor en metalurgia, y lo que sabemos de metalurgia podría ser el 1 % de lo que un doctor de esos sabe en contenidos.  Pero ese doctor no monta una empresa, entonces manejamos escenarios diferentes.

El empresario es un gran administrador, de un elemento que no maneja la academia que es el miedo.  Así como hay gente adicta al bungee jumping o al bicicrós, el empresario administra pánico, usted cada día en su empresa maneja una serie de escenarios absolutamente caóticos.

Usted llega y tiene sobre su escritorio la demanda de un trabajador, llega y devolvieron un cheque, llega y la máquina más importante de su producción se ha dañado el día anterior pero usted no supo, un trabajador se le accidentó, aparte de eso le están pidiendo N citas, el contador le dice que se le olvidó presentar el día anterior el informe de tal cosa.

Ese es el escenario de caos total que vive un empresario típico, entonces si usted no tiene manera de administrar el riesgo, entraría en pánico y a la semana siguiente llora, cierra el portón y se acabó el ejercicio de emprendimiento.  Pero si el empresario lo administra, ese mismo miedo y esa misma angustia, más bien se convierten en elementos de visión que nos mueven hacia la acción.

En eso también somos diferentes, porque cuando vemos todos esos problemas, más de una vez nos entra un sentimiento de tranquilidad total y empieza la mente del empresario a identificar por dónde están las salidas.  Nosotros somos unos perseverantes y unos optimistas furibundos, aunque tampoco podemos ser excesivamente optimistas o perseverantes para insistir en lo que no tiene solución.  Ahí hay un justo término medio que un buen empresario logra identificar.  Pero básicamente manejamos atributos relacionados con honestidad, con generosidad, administración del miedo y una perseverancia a toda prueba, el empresario no se conforma con un fracaso, ni lo desmorona un fracaso, el verdadero empresario lucha hasta el final, eso son herramientas, elementos y valores que diferencian al empresario.

 Javier: Cuando se maneja personal ¿cuál es el equilibrio entre templar duro la cuerda y soltarla?, por ejemplo, cuando alguien no corresponde con los valores de la empresa o no cumple sus objetivos.

 Olga: A mí los temas del personal no me interesan tanto en términos afectivos, yo tengo claro todo el tiempo eso.  Si las cosas fueran tan sencillas como reclutar o rechazar el personal, todo sería mucho más fácil.  Usted tiene que propender por el beneficio colectivo y en ese sentido se actúa con términos de política.  Si yo soy el alcalde de una ciudad no le puedo dar gusto al vecindario tal, yo le doy gusto, entre comillas o gestiono para la colectividad.  Entonces, en mi caso como gerente cuando tomo decisiones que incluyen, por ejemplo, despido de trabajadores, mi decisión no tiene duda; defiendo 90 personas.  Yo no puedo proteger a una persona para maltratar 89, eso no tiene ni siquiera punto de referencia.  El otro tema es que dirigimos seres humanos con todas sus complejidades.  No hay método de administración apropiado.

 Lo que se crea en las empresas es una cultura y uno de administrador ya no lo percibe tanto, pero el que llega se da cuenta a la semana del clima de la empresa, entiende cómo nadar en esa empresa y sabe qué es apreciado y qué no lo es.  En eso nos podemos equivocar duramente, pues muchas veces castigamos al buen trabajador y premiamos al ineficiente de manera subrepticia.  De repente, un indicador mal diseñado resulta promoviendo que la gente trabaje más rápido pero con menor calidad, o promueve que la gente tome atajos y obvie etapas o inspecciones críticas para un proceso.  Hay que ser extremadamente cuidadoso, el ser humano intenta todo el tiempo maniobrar a su favor.  En Lavco, a los que supervisan a otros los llamamos dueños de procesos y yo siempre les digo: la inercia natural de un trabajador va ser a tomarle el pelo, a no trabajar y a pedir el sueldo gratis, usted no maneja nadies, usted maneja seres humanos.

Javier: ¿Qué perfil de trabajadores se maneja en Lavco?

Olga:  Los niveles de formación que manejamos en Lavco inicia con los señores de la fundición.  Ellos normalmente vienen del sector construcción, pues Bucaramanga hace más de 10 años que no tiene formación en fundición.  Entonces, yo recibo operarios de construcción que se entrenan en Lavco para fundición.  La fundición es un escenario divino pero es un escenario de pánico, o sea un hierro a 1280 grados da susto.  Da susto que se le caiga a usted y da susto que usted se queme y dan susto muchas cosas, luego, si una persona llega, por más que haya trabajado en construcción, un trabajo físicamente demandante, pero le tiene miedo al hierro caliente, entonces, hay que saber qué se hace con un trabajador de ese nivel.  Los señores de mecanizado ya son técnicos, son tecnólogos, entonces ellos son más sofisticados en ciertas cosas pero también responden un poco más de manera coloquial, son un poco más retorcidos en su manera de maniobrar.  Definitivamente existe muy poca formación específica de mandos medios disponible en la región.  Casi que uno tiene que hacer a su personal y hacer a los supervisores de su personal.  Esa es una dificultad enorme que se maneja y no hay método perfecto.  Yo creo que en Lavco lo hacemos aceptablemente bien en términos de que pretendemos obrar con justicia, de que no le robamos un peso a un trabajador de que lo que se le promete a la gente se le cumple así sea poquito.  Procuramos que los trabajadores sientan que son respetados, que no se los maltrata.  Eso es importante.

Javier:  Ahora quiero devolverme al tema de los sistemas de información, de esa cultura organizacional que se basa en dados y en indicadores.  En muchos casos las empresas tienen instalado determinado sistema, pero terminan por no utilizarlo, porque sencillamente no hay reporte, ¿cómo funciona eso en Lavco?

Olga: Realmente la gente le ha perdido mucho respeto a los correos y a la disciplina de contestar  y hacer seguimiento a sus propios temas, entonces es una cultura mas light en ese sentido.  Yo con el solo hecho de decir, que pena no vi el correo, me entró a la carpeta de spam tengo la disculpa perfecta.  La tecnología comunicativa es una gran herramienta, pero de apoyo.  Ella no suple la propia disciplina personal, ni la propia disciplina empresarial.  Debe haber unos factores de disuasión convincentes, para que la gente se sienta comprometida en serio, a darle seguimiento y a responder las cosas en los tiempos en los que la organización lo necesita.  Las herramientas tecnológicas no suplen lo que no se tiene como organización.

Javier:  Voy a cerrar con lo siguiente: la mochila que yo le regalé, en la cultura U’wa la tejen los hombres, las mujeres hacen otras cosas, entonces, ahora le voy a regalar este camaleón hecho por una niña.

Olga:  Ay está muy lindo también.

Javier:  La pregunta es: ¿Qué significa para una mujer tejer en el mundo empresarial, en el contexto de una sociedad machista?

Olga: Nunca lo he percibido como limitante.  Por ejemplo, esta es una organización en la que si somos 90, 80 podrán ser hombres y eso no me ha ocasionado ningún inconveniente, no percibo en ese sentido nada.  Más que el hecho de ser mujer lo limitante para nosotros fue, no estar formados para el ejercicio de esta empresa.

Quiero creer que ha resultado bien hasta ahora, básicamente porque mi Dios nos mira con ojos de misericordia.  Entonces muchos problemas que hubieran podido ser muy graves no han terminado siendo tan graves.  Por ejemplo un reclamo que nos hizo un cliente.  En lugar de hacernos perder, se convirtió en la conquista de ese cliente, a fuerza de la diligencia con la que yo salí corriendo a responder y la transparencia con la que dijimos: “sí, nos equivocamos y si quiere no nos vuelva a comprar nunca, pero nosotros respondemos en este caso”.  En este momento ese es el principal cliente de Lavco.

Después yo le decía, usted por qué me siguió comprando y él me respondió, porque yo tengo por seguro que usted se puede equivocar, pero lo que quiero saber es cómo lo resuelve.  Por eso el hecho de ser mujer para mí ha sido normal y hoy en día consideramos que la experiencia que tenemos es bien valiosa.

Aunque yo veo entre gerentes hombres espectaculares, por otro lado, si algo ha aportado el inciso de ser mujer en términos de diferencia, es un sentimiento de humanidad, la consideración hacia los otros, el hecho de intentar hacer negocios con honestidad, el dolerse del dolor de los otros, el intentar hacer un ejercicio con la comunidad sin importar si somos muy chiquitos o no para hacerlo.

Lavco hace cosas que, a veces, exceden su capacidad, por ejemplo en temas ambientales, en temas sociales.  Yo digo que de pronto se nos va un poquito la mano por lo chiquitos que somos.  Una cosa que hacemos, por ejemplo, es la contratación de discapacitados.  No estoy tan interesada en que el gobierno tenga un incentivo para ese tipo de cosas.  La orden que tiene recursos humanos es contrate lo que sea, a mí no me importa si a la persona le falta un ojo y viene para metrología.  De eso nos dimos cuenta cuando fuimos a contratar un muchacho que prácticamente no veía por un ojo.  Lo mandamos sencillamente a evaluación y el médico nos dijo: mire que particularidad, el hecho de que él tenga esa discapacidad, por llamarlo de alguna forma, esa limitante, lo hace ver mejor para los temas de metrología.  Entonces acá tenemos sordos, hemos tenido personas con discapacidades de movilidad serias, tenemos personas con discapacidades visuales.  Si la persona tiene la actitud de aprendizaje, tiene ganas, quiere hacer y la limitante que tiene no pone en riesgo la ejecución de su trabajo, bienvenido.  Si la persona no se nos va a accidentar por ese tema, aquí hay trabajo, usted puede ser fea, vieja.  Es que en nuestro medio se muere laboralmente a los 30 o 35 años, a mí no me importa, yo soy Lavco y contrato al que sea, porque como acá nosotros estamos adentro y no tengo que contratar modelos para ningún cargo.  Si usted es una señora de 55 años y le faltan 5 años para pensionarse pero es excelente comercial, yo la contrato.  Si usted es un muchacho recién egresado de ingeniería mecánica y yo tengo un cargo de importancia y pienso que usted como recién egresado es capaz de hacerlo, a mí no me interesa.  Yo le veo la actitud y el potencial.  Ha salido gente de Lavco a cargos fabulosos, que los ha contratado DMI, Icontec, Ecopetrol y eso a mí me llena de orgullo y me parece que ese es un aporte tal vez de mujer.  Se han creado unas condiciones atípicas de empresa.  Seguramente gente más técnica y más formada no hubiera tomado esos riesgos.  En su momento pudieron ser peligrosos para Lavco, pero creo que son un valor organizacional, es un escenario muy democrático, me gusta mucho.

Javier:  Olga no me queda más que felicitarla por hacer el tejido empresarial con esa calidad y con esa visión de lo humano.

Olga:  Muchas gracias.