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“Uno es, por parte del cliente, no saber medianamente bien, qué significa específicamente innovar, ni los alcances o repercusiones que puede tener dentro de la empresa, y el segundo parámetro, se presenta en el experto, es el miedo de no explicarlo del todo bien.”

Después de algunos años de implementar procesos de innovación, investigando, leyendo, escribiendo y  gestionando ideas de valor, apostamos a sumar en nuestra metodología de implementación, un paso fundamental que aplicamos en las primeras aproximaciones, esta tiene como objetivo buscar un muestreo de que se entiende por “innovación” en el inconsciente colectivo de los trabajadores que van a intervenir en el proceso. Los resultados sorprenden, ya que, sin importar los aspectos culturales,  económicos o geográficos, existen  similitudes concretas  en algunas definiciones.

Lo primero que descubrí es que la innovación tiene que ver con seis elementos que en su combinación podemos encontrar, una definición de lo que es Innovación.

Creatividad – Gestión – Procesos – Ideas – Valor – Implementación

Además, estos seis elementos están contenidos en dos parámetros:

Motivación – ¿Para que quiero innovar? y Objetivo – ¿Para qué quiero innovar?

Entonces, la innovación es:

“La transformación de la creatividad, dentro de una gestión rigurosa de procesos transversales en busca de ideas de valor que aporte con beneficios a todas las partes implicadas, para su posterior implementación”.  

Es fundamental establecer cuáles son los criterios motivadores y cuáles son los objetivos (“o las partes implicadas”), ya que tenemos que marcar los parámetros a medir.

Como verán, esta definición, puede ser aplicada tanto como en innovación de producto, como en procesos tecnológicos, marketing o cambio de cultura innovadora, cualquiera que sea el foco.

Si analizamos esta definición podemos ver que lo principal es la búsqueda de ideas de valor dentro de la organización (o fuera de ella si se trata de innovación abierta, que lo veremos en otro momento). Es en este punto, que todos los colaboradoes dentro de la organización, cobran una importancia fundamental y exclusiva, porque son ellos que mediante la observación y el día a día en sus labores, pueden aportar con ideas innovadoras, siempre y cuando, estén dentro de un ecosistema asociado al libre pensamiento creativo, contenidos por una gestión de procesos.

Me gustaría terminar contándoles una experiencia que viví en una de las implementaciones que realizamos con mi empresa en Chile.

Nos encontrábamos en la ceremonia de premiación, de una multinacional que fabrica artículos de limpieza y utensilios de cocina. Cosechamos 780 ideas de las cuales después de una selección, se premiaron las 10 de más valor y dentro de esas 10, estaba la categoría de “implementación”, ósea, que una de esas 10 ideas ganadoras sería la primera en implementarse.

Cuando se hizo el estudio financiero del costo de implementación vs. beneficios, el resultado dio, que la empresa se ahorraria aproximadamente un millón y medio de dólares por año, más o menos un 1,7% de rentabilidad neta, sobre una implementación de un proceso que costaría 35 mil dólares por única vez.

Teniendo en conocimiento estos números, el presidente de la compañía, al entregar el premio al colaborador, le pregunta jocosamente y delante de todos…

“Como no se le ocurrió antes esta idea”… a lo que el trabajador contesto:

“La idea se me ocurrió, hace tres años, pero no tenia nadie que me escuchara”…

En esa empresa ahora existe un departamento de I+D+I, que asesoramos.